Sueltan perlas a diario. La última, la del arzobispo de Granada. En vez de proclamar el Evangelio, vomita soflamas que parecen venir del mismo Satanás.
¿Cómo decir que es una enfermedad social el querer ser funcionario?
¿Qué es entonces una persona que ya es funcionaria para el señor obispo?
¿Qué son si no, muchos curas, si no, funcionarios de la Iglesia y no digamos ya del Vaticano?
Este obispo no se entera. Pero se lo explico.
Enfermedad social es por ejemplo, la pederastia en las redes sociales.
Y no digo más.